Tuesday, August 01, 2006

VLAD TEPES- EL VERDADERO DRACULA?

Otra vivencia nueva para mi fue ver, muy seguido y muy de cerca, la etnia gitana. Hay muchos en Rumania, sobre todo en los suburbios o en el campo. Y toda mi vida escuche acerca de ellos comentarios no muy agradables sobre sus costumbres, su higiene, su educacion. Lo siento, se que suena muy desagradable y prejuicioso, pero es asi nomas. Lo que me toco ver a mi coincide con la informacion previa que de ellos tengo. Ademas, son tambien discriminados, con razon o sin ella, por el resto de los rumanos. En lineas generales, son el equivalente a los monchos nuestros, o a los negros en EEUU, y por supuesto hay tensiones sociales entre los grupos, por ahora no explosivas, pero existen.
Para quienes vivimos en las lejanas pampas de sudamerica, Rumania es un exotico y lejano pais del que poco o nada sabemos. Quien conoce 5 personajes rumanos de la historia, de cualquier ambito?
Yo solo oi hablar de Ceausescu , de los tenistas Nastase y Tiriac, del exquisito futbolista Hagi ( nos vacuno en el mundial de USA) y del archifamoso conde Dracula, que no era conde ni se llamaba Dracula. Parece que este muchacho no era precisamente un pacifista. Fue un reyezuelo local muy sanguinario, que no tenia piedad con sus derrotados ni con sus opositores, de nombre Vlad.
Su padre, habia pertenecido no se porque enjuague extrano, a la orden de los Dragones, unos “caballeros” bastante aguerridos y propensos a pelearse por cualquier motivo religioso o de poder.
Ocurre que dragon, en rumano se dice drac, y de ahi tomo el ingles Bram Stoker ( escritor) los elementos para armar su novela “Dracula”. El castillo original, el posta, de esa familia esta aqui, en Bucarest ( en realidad solo quedan ruinas de el, y un modesto busto del quia este, Vlad), pero la imaginacion de Stoker, y las agencias de turismo local, han generado la idea del castillo de Dracula, en la misteriosa transilvania, tras los Carpatos, a 180 km. de Bucarest.
Hacia alla van, ( y yo ire tambien cuando termine con las clases aqui) muchos turistas camara en mano a sacarse fotos en el “ Castillo de Dracula”, a comprar alguna pelotudez como remeras con la cara del conde, o tenebrosos vampiros, solo falta que vendan colmillos de plastico con la punta manchado de rojo. ( Dicho sea de paso: En la “refinada y concheta” Francia, yo he visto, en Arles, pueblito donde trabajo y vivio Van Gogh, venderle a los turistas todas las huevadas que el merchandising provee, incluyendo unas orejas de plastico ensangrentadas, como homenaje al pintor holandes, que tal?)
El tema es que el bueno de Vlad, debe estar en su tumba riendose de los gansos que en procesion vamos a ver el castillo que no es, de un conde que no fue, en una region que tampoco es, buscando las historias de vampiros que jamas existieron.
Como dijera Aquiles Fabregat: “La inteligencia humana es limitada, pero la estupidez no tiene limites”












1 comment:

Carley said...

Transilvania, la noche se encapota,
se barnizan de nieve los abetos,
una sombra de aspecto recoleto
se desplaza en la sombras y complota;
Desde un piano de cola contrahecho
se escuchan replicar sentidas notas,
lleva el ritmo en la punta de las botas,
mientras sangra la estaca junto al pecho.
Un murmullo de pájaros cautivos
lo devuelve al infierno de los vivos
y una lágrima enluta su mejilla;
“Cansado de ser Conde y ser Vampiro,
una noche cualquiera me las piro,
a asolearme en las playas de Sevilla"

Desde los pagos de la 31, un fuerte abrazo para ambos.